La Patria (1962), cuadro de Jorge González Camarena (1908-1980), que durante años ilustró la portada de los libros de texto gratuitos, sirvió al pintor y artista gráfico Demián Flores como punto de partida para su serie del mismo nombre, que fue inaugurada en el Centro de Cultura Casa Lamm (Álvaro Obregón 99, colonia Roma), el sábado 28 a partir de las 11:00 horas, como parte de la cuarta edición del corredor cultural Roma-Con-desa.
Intitulada también La Patria, la muestra está integrada por más de 70 piezas, en su ma-yoría pintura, pero también dibujos, obra gráfica y banderas. A las 13:00 horas fue presentado el libro homónimo, el primero sobre el artista, que aparte de incluir un texto de Christine Frérot en torno a la presente exposición, también contiene un estudio de Fernando Gálvez de Aguinaga, el cual recorre más de tres lustros de su producción.
Para Flores (Juchitán, 1971) la imagen de González Camarena recupera “toda esta tradi-ción que viene de la escuela mexicana del mura-lismo, sobre todo esta parte de construcción de identidad de hecho, una parte oficial, y es una de las últimas imágenes realizadas desde esta es-tructura justamente institucionalizada.
“Es una pintura que parte de alegorías sobre la industria, la cultura, la agricultura; pre-tendía plantear ese supuesto México moderno y próspero al que se trataba de llegar después de la Revolución; obviamente, con los años nos he-mos dado cuenta de que lo que han hecho es justo lo contrario: enterrarlo cada vez más y tener una patria, ya no viva o alegórica, sino más bien he-rida, cada vez más agonizante, más violenta.”
A partir de la imagen de González Cama-rena, que “ya es parte de un sistema de memoria colectivo”, Flores creó una serie de 10 pinturas, de 1.80 x 2.00 metros, a manera de paráfrasis. Revertió los símbolos usados por su autor y “los adelgacé hasta perder casi el significado original. Los desdoblé hacia otra visión un poco más caótica, apocalíptica, más acorde a lo que esta-mos viviendo: un México cada vez más dolido”.
Ya que las pinturas se interconectan, pue-den verse como un “gran mural, pero a la vez pueden ser fragmentadas y vistas de manera in-dependiente. En cada una está el fondo de la pintura de González Camarena, lo que nos remite a una especie de diario muy gráfico, como esta imagen que se repite la de los libros de texto al infinito, con la finalidad de meternos una idea totalmente oficial de la patria. Usé la misma imagen en este sentido de repetición, y uno ve una lectura muy narrativa, que sugiere una transformación entre cuadro y cuadro”.
Dicha temática permitió “otras salidas”, como una serie de cuadros de pequeño formato, llamada Carteleras, que giran en torno de “una especie de carteleras que hay en Oaxaca, depo-sitarios de un imaginario, de un transcurso his-tórico y cotidiano que es la ciudad. Lo que hice fue desprender estas carteleras y usarlas como soportes adonde se iban a depositar todas esas otras imágenes que provenían de ese sentido de la patria y donde había una suerte de hibridi-zación entre tiempos”.
Una tercera sección consta de 40 dibujos montados en forma de políptico, mientras la última consta de un elemento nuevo en el trabajo de Flores: la bandera, que tiene la misma propor-ción del lábaro oficial. A partir del escudo “traté de crear nuevas imágenes que plantearan ese sentido temático. Luego, entregué dibujos míos a bordadoras indígenas para que también hicieran una interpretación”.
En Casa Lamm, Flores mostrará seis ban-deras de una serie de más de 20. El entrevistado anota que la exposición viajará a Francia, ya que ese país dedicará 2011 a México. Allá, la muestra se dividirá en dos bloques: uno se presentará en museos regionales, mientras el 4 de marzo las piezas “apegadas a estrategia más contemporá-neas” serán inauguradas en la galería Talmat de París.
Gálvez de Aguinaga, quien conoce a Flo-res desde sus respectivos días universitarios, escribió un texto “retrospectivo”, que recoge el proceso creativo del artista desde sus primeras exposiciones individuales y formas de trabajo, que “han variado mucho con el tiempo, aunque ha mante-nido ciertos ejes, sus preo-cupaciones temáticas y conceptuales.
Lo que ha variado son las posiciones estéti-cas para abordar estos te-mas. Estos ejes son la identidad, para él vital, por su carácter de mestizo, mi-tad ser urbano del Distrito Federal y la otra con sus orígenes indígenas arrai-gados en Juchitán”.
Jueves febrero 23rd 2012


















